Irán llevó a cabo un ataque el domingo lanzando misiles y drones contra sus vecinos del Golfo, y anunció el cierre del estrecho de Ormuz en respuesta a los ataques estadounidenses. Esta escalada de hostilidades pone en duda la tregua existente y resalta las dificultades para avanzar en las negociaciones para poner fin al conflicto. El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró que el alto al fuego había terminado debido a los ataques iraníes contra buques en el estratégico estrecho de Ormuz. El Mando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que lanzó cerca de 140 ataques contra Irán, mientras que Trump afirmó que su país golpeó muy duro a Irán en respuesta. En represalia, los Guardianes de la Revolución anunciaron el cierre del estrecho de Ormuz y lanzaron bombardeos contra países del Golfo aliados de Estados Unidos. Según los Guardianes, el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta nuevo aviso y hasta el fin de las intervenciones estadounidenses en esta región. Medios iraníes reportaron explosiones en varias zonas del país, incluyendo Bandar Abás, Sirik, la isla de Qeshm y la provincia fronteriza con Irak, Juzestán. También se informó sobre la muerte de un soldado iraní en la ciudad sureña de Jask. Esta nueva escalada entre Irán y Estados Unidos destaca la fragilidad de las negociaciones para resolver el conflicto y subraya la importancia estratégica del estrecho de Ormuz como punto crítico para alcanzar un acuerdo pacífico. Fuente: Meganoticias
Nueve meses después de la tregua anunciada en Gaza, el escenario humanitario en la Franja sigue siendo crítico. Aunque el acuerdo contemplaba el alto el fuego, la entrada de ayuda humanitaria, el desarme progresivo de Hamás y la retirada gradual del ejército israelí, la mayoría de esos puntos permanece sin cumplirse. Según autoridades sanitarias gazatíes, más de 1.100 personas han muerto desde el inicio de la tregua, mientras Israel continúa con bombardeos diarios, operaciones selectivas y una ocupación terrestre que reduce cada vez más el espacio disponible para la población civil. Según consigna El País, la oficina de la ONU para los Asuntos Humanitarios (OCHA) alertó además que el acceso al agua potable es hoy una de las mayores preocupaciones de las familias. En medio del bloqueo político, Hamás anunció la disolución de su Gobierno en Gaza, una de las condiciones incluidas en la hoja de ruta impulsada por Washington. Su portavoz, Hazem Qassem, afirmó que el movimiento palestino dio “un nuevo paso al dejar el mando de la Franja”, presentando la decisión como un intento de desbloquear la aplicación del acuerdo. El vocero añadió que con esa medida “eliminamos así cualquier pretexto de la ocupación, que mantiene su agresión y su guerra de exterminio”. Sin embargo, el nuevo comité tecnocrático previsto para administrar temporalmente Gaza aún no ha podido ingresar al enclave, mientras Israel exige que el desarme de Hamás ocurra antes de avanzar en cualquier otra etapa del pacto. La crisis golpea especialmente a la población civil. Desde 2023, las autoridades gazatíes reportan al menos 73.221 fallecidos, cifra que la ONU toma como referencia, con una amplia mayoría de víctimas civiles y un tercio correspondiente a niños. El Ministerio de Sanidad local denunció además que el 70% de las ambulancias está fuera de servicio tras años de asedio. A la emergencia médica se suma el deterioro de las condiciones de vida. El acuerdo contemplaba rehabilitar redes de agua, electricidad y alcantarillado, pero buena parte de la población sigue sin suministro regular, expuesta a aguas residuales, plagas y enfermedades. OCHA identificó en las últimas dos semanas 9.300 casos de varicela, en un contexto de hacinamiento y alta inseguridad alimentaria. La expansión militar israelí también amenaza la entrega de ayuda. Según OCHA, el avance de la llamada Línea Amarilla, que delimita la ocupación, “pone en peligro la labor humanitaria”. En un testimonio difundido por la ONU, un residente gazatí resumió la incertidumbre de miles de familias: “Nos dicen que esto es ahora la Línea Amarilla. ¿Qué se supone que tenemos que hacer?”. Mientras la Junta de Paz liderada por Donald Trump prepara refugios humanitarios en zonas bajo control israelí, el futuro de Gaza continúa atrapado entre exigencias de desarme, bombardeos, bloqueo institucional y una población civil que sigue pagando el costo más alto del conflicto. Fuente: ADN Radio Nacional
Estados Unidos e Irán se vieron envueltos en un intercambio de ataques por segundo día consecutivo, en medio de una disputa sobre el tránsito en el estratégico estrecho de Ormuz. Esta crucial ruta de tránsito petrolero ha sido un punto de tensión en Oriente Medio. Irán reafirmó su intención de mantener el control del paso por el estrecho, que había sido abierto antes de los ataques israelíes y estadounidenses del 28 de febrero, que desencadenaron el conflicto. El jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, declaró que Ormuz solo abrirá bajo disposiciones iraníes. Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el fin de la tregua entre ambas partes tras el primer intercambio de ataques del miércoles. Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de sostener nuevas conversaciones. Según las fuerzas estadounidenses, los últimos bombardeos contra Irán tenían como objetivo su capacidad para amenazar la libre navegación en el estrecho de Ormuz. Los ataques causaron la muerte de tres personas y varios heridos en las afueras de Ahvaz, en el suroeste de Irán. Por otro lado, los Guardianes de la Revolución iraníes afirmaron haber alcanzado bases estadounidenses en Baréin y Kuwait en respuesta a las acciones de Washington. El secretario general de la ONU, António Guterres, instó a tomar medidas inmediatas para desescalar la situación y reanudar el diálogo. Tanto Estados Unidos como Irán aseguraron haber alcanzado decenas de objetivos en sus ataques. Omán condenó los ataques contra Baréin y Kuwait, así como contra barcos, sin culpar directamente a Irán. Este país ha mantenido su neutralidad durante las conversaciones sobre el control del estrecho de Ormuz. El tránsito marítimo se había reanudado tentativamente tras un acuerdo firmado en junio entre Washington y Teherán para poner fin a las hostilidades. Sin embargo, casi 6.000 marinos permanecen varados en la zona debido a los recientes acontecimientos. Fuente: Meganoticias
El presidente Donald Trump advirtió este miércoles que Estados Unidos va a golpear 'duro' a Irán esta noche, poniendo fin a la tregua y expresando su deseo de que los enfrentamientos cesen rápidamente. Las hostilidades se han centrado en el estrecho de Ormuz, una ruta marítima vital para el comercio de hidrocarburos, desencadenando un conflicto que inició con una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero. Teherán busca controlar el estrecho de Ormuz mediante el cobro de tasas y ha amenazado con atacar a los barcos que no respeten los corredores autorizados. Desde junio, la república islámica ha estado en negociaciones con Washington para resolver el conflicto de manera duradera. Los bombardeos atribuidos a Irán contra al menos tres embarcaciones en los últimos días provocaron una ofensiva estadounidense contra objetivos en Irán el martes, lo que llevó a Teherán a atacar países aliados de Washington en la región del Golfo. En sus declaraciones durante la cumbre de la OTAN en Turquía, Trump afirmó: 'Por lo que a mí respecta, ha terminado'. Además, advirtió: 'Esta noche les vamos a dar duro' y luego expresó su esperanza de que los enfrentamientos finalicen rápidamente. También mencionó: 'Creo que cualquier cosa que pase terminará muy rápido y solo hará que todo sea más seguro, incluso para el petróleo (...) Cualquier cosa que pase sucederá muy rápido. No buscamos una situación a largo plazo'. Pakistán, mediador para lograr la tregua, instó a todas las partes a ejercer moderación y respetar sus compromisos. Catar, otro intermediario clave, condenó los ataques de Irán y llamó a retomar la diplomacia. El secretario general de la ONU, António Guterres, instó a 'tomar medidas inmediatas para desescalar' y reanudar el diálogo. Las declaraciones del presidente estadounidense impulsaron los precios del petróleo y el barril de Brent del mar del Norte subió hasta los 80 dólares durante la jornada. Fuente: Meganoticias
En un duelo envuelto en polémica por la participación del delantero Folarin Balogun, Bélgica arrolló este lunes 4-1 a Estados Unidos en Seattle y avanzó a los cuartos de final del Mundial 2026, donde se medirá a España. El Team USA alineó de inicio a su goleador Balogun, a quien la FIFA permitió jugar pese a haber sido expulsado en la ronda anterior, pero fue superado desde el inicio por una Bélgica extramotivada que le asestó una dolorosa goleada frente a la mirada en el palco de Gianni Infantino. La eliminación de Estados Unidos, que sigue a las de México y Canadá también en octavos de final, deja al Mundial sin ninguna de las tres selecciones anfitrionas. Tras 24 horas de una controversia que traspasó las fronteras del fútbol, la presencia sobre el césped de Balogun tuvo el efecto contrario al esperado por Estados Unidos. Los locales se empequeñecieron ante la furiosa salida de los Diablos Rojos e incluso se dispararon en el pie con un error en la salida del arquero Matt Freese que permitió a Bélgica avanzarse 3-1. Gianni Infantino, presidente de la FIFA, asistió desde el palco de Seattle a un juego completamente marcado por una insólita decisión de su organismo, que dejó en suspenso la sanción de un partido a Balogun por la tarjeta roja que vio en los dieciseisavos de final sin justificar la decisión y después de recibir una petición del presidente Donald Trump. Bélgica, que pugnó en los despachos para que se mantuviera la sanción a Balogun, se cobró una dulce revancha sobre el césped con un triunfo impulsado por un doblete de Charles De Ketelaere en los minutos 9 y 33. Los locales se acercaron con una diana de Malik Tillman en el 31 en una falta provocada por Balogun en la frontal del área. Pero Hans Vanaken agrandó de nuevo la ventaja en el 57 aprovechando el fallo catastrófico de Freese, que se dejó arrebatar la pelota fuera del área, y Romelu Lukaku culminó la paliza en el 90+3. Fuente: Meganoticias
Irán llevó a cabo un ataque el domingo lanzando misiles y drones contra sus vecinos del Golfo, y anunció el cierre del estrecho de Ormuz en respuesta a los ataques estadounidenses. Esta escalada de hostilidades pone en duda la tregua existente y resalta las dificultades para avanzar en las negociaciones para poner fin al conflicto. El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró que el alto al fuego había terminado debido a los ataques iraníes contra buques en el estratégico estrecho de Ormuz. El Mando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que lanzó cerca de 140 ataques contra Irán, mientras que Trump afirmó que su país golpeó muy duro a Irán en respuesta. En represalia, los Guardianes de la Revolución anunciaron el cierre del estrecho de Ormuz y lanzaron bombardeos contra países del Golfo aliados de Estados Unidos. Según los Guardianes, el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta nuevo aviso y hasta el fin de las intervenciones estadounidenses en esta región. Medios iraníes reportaron explosiones en varias zonas del país, incluyendo Bandar Abás, Sirik, la isla de Qeshm y la provincia fronteriza con Irak, Juzestán. También se informó sobre la muerte de un soldado iraní en la ciudad sureña de Jask. Esta nueva escalada entre Irán y Estados Unidos destaca la fragilidad de las negociaciones para resolver el conflicto y subraya la importancia estratégica del estrecho de Ormuz como punto crítico para alcanzar un acuerdo pacífico. Fuente: Meganoticias
Nueve meses después de la tregua anunciada en Gaza, el escenario humanitario en la Franja sigue siendo crítico. Aunque el acuerdo contemplaba el alto el fuego, la entrada de ayuda humanitaria, el desarme progresivo de Hamás y la retirada gradual del ejército israelí, la mayoría de esos puntos permanece sin cumplirse. Según autoridades sanitarias gazatíes, más de 1.100 personas han muerto desde el inicio de la tregua, mientras Israel continúa con bombardeos diarios, operaciones selectivas y una ocupación terrestre que reduce cada vez más el espacio disponible para la población civil. Según consigna El País, la oficina de la ONU para los Asuntos Humanitarios (OCHA) alertó además que el acceso al agua potable es hoy una de las mayores preocupaciones de las familias. En medio del bloqueo político, Hamás anunció la disolución de su Gobierno en Gaza, una de las condiciones incluidas en la hoja de ruta impulsada por Washington. Su portavoz, Hazem Qassem, afirmó que el movimiento palestino dio “un nuevo paso al dejar el mando de la Franja”, presentando la decisión como un intento de desbloquear la aplicación del acuerdo. El vocero añadió que con esa medida “eliminamos así cualquier pretexto de la ocupación, que mantiene su agresión y su guerra de exterminio”. Sin embargo, el nuevo comité tecnocrático previsto para administrar temporalmente Gaza aún no ha podido ingresar al enclave, mientras Israel exige que el desarme de Hamás ocurra antes de avanzar en cualquier otra etapa del pacto. La crisis golpea especialmente a la población civil. Desde 2023, las autoridades gazatíes reportan al menos 73.221 fallecidos, cifra que la ONU toma como referencia, con una amplia mayoría de víctimas civiles y un tercio correspondiente a niños. El Ministerio de Sanidad local denunció además que el 70% de las ambulancias está fuera de servicio tras años de asedio. A la emergencia médica se suma el deterioro de las condiciones de vida. El acuerdo contemplaba rehabilitar redes de agua, electricidad y alcantarillado, pero buena parte de la población sigue sin suministro regular, expuesta a aguas residuales, plagas y enfermedades. OCHA identificó en las últimas dos semanas 9.300 casos de varicela, en un contexto de hacinamiento y alta inseguridad alimentaria. La expansión militar israelí también amenaza la entrega de ayuda. Según OCHA, el avance de la llamada Línea Amarilla, que delimita la ocupación, “pone en peligro la labor humanitaria”. En un testimonio difundido por la ONU, un residente gazatí resumió la incertidumbre de miles de familias: “Nos dicen que esto es ahora la Línea Amarilla. ¿Qué se supone que tenemos que hacer?”. Mientras la Junta de Paz liderada por Donald Trump prepara refugios humanitarios en zonas bajo control israelí, el futuro de Gaza continúa atrapado entre exigencias de desarme, bombardeos, bloqueo institucional y una población civil que sigue pagando el costo más alto del conflicto. Fuente: ADN Radio Nacional
Estados Unidos e Irán se vieron envueltos en un intercambio de ataques por segundo día consecutivo, en medio de una disputa sobre el tránsito en el estratégico estrecho de Ormuz. Esta crucial ruta de tránsito petrolero ha sido un punto de tensión en Oriente Medio. Irán reafirmó su intención de mantener el control del paso por el estrecho, que había sido abierto antes de los ataques israelíes y estadounidenses del 28 de febrero, que desencadenaron el conflicto. El jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, declaró que Ormuz solo abrirá bajo disposiciones iraníes. Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el fin de la tregua entre ambas partes tras el primer intercambio de ataques del miércoles. Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de sostener nuevas conversaciones. Según las fuerzas estadounidenses, los últimos bombardeos contra Irán tenían como objetivo su capacidad para amenazar la libre navegación en el estrecho de Ormuz. Los ataques causaron la muerte de tres personas y varios heridos en las afueras de Ahvaz, en el suroeste de Irán. Por otro lado, los Guardianes de la Revolución iraníes afirmaron haber alcanzado bases estadounidenses en Baréin y Kuwait en respuesta a las acciones de Washington. El secretario general de la ONU, António Guterres, instó a tomar medidas inmediatas para desescalar la situación y reanudar el diálogo. Tanto Estados Unidos como Irán aseguraron haber alcanzado decenas de objetivos en sus ataques. Omán condenó los ataques contra Baréin y Kuwait, así como contra barcos, sin culpar directamente a Irán. Este país ha mantenido su neutralidad durante las conversaciones sobre el control del estrecho de Ormuz. El tránsito marítimo se había reanudado tentativamente tras un acuerdo firmado en junio entre Washington y Teherán para poner fin a las hostilidades. Sin embargo, casi 6.000 marinos permanecen varados en la zona debido a los recientes acontecimientos. Fuente: Meganoticias
El presidente Donald Trump advirtió este miércoles que Estados Unidos va a golpear 'duro' a Irán esta noche, poniendo fin a la tregua y expresando su deseo de que los enfrentamientos cesen rápidamente. Las hostilidades se han centrado en el estrecho de Ormuz, una ruta marítima vital para el comercio de hidrocarburos, desencadenando un conflicto que inició con una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero. Teherán busca controlar el estrecho de Ormuz mediante el cobro de tasas y ha amenazado con atacar a los barcos que no respeten los corredores autorizados. Desde junio, la república islámica ha estado en negociaciones con Washington para resolver el conflicto de manera duradera. Los bombardeos atribuidos a Irán contra al menos tres embarcaciones en los últimos días provocaron una ofensiva estadounidense contra objetivos en Irán el martes, lo que llevó a Teherán a atacar países aliados de Washington en la región del Golfo. En sus declaraciones durante la cumbre de la OTAN en Turquía, Trump afirmó: 'Por lo que a mí respecta, ha terminado'. Además, advirtió: 'Esta noche les vamos a dar duro' y luego expresó su esperanza de que los enfrentamientos finalicen rápidamente. También mencionó: 'Creo que cualquier cosa que pase terminará muy rápido y solo hará que todo sea más seguro, incluso para el petróleo (...) Cualquier cosa que pase sucederá muy rápido. No buscamos una situación a largo plazo'. Pakistán, mediador para lograr la tregua, instó a todas las partes a ejercer moderación y respetar sus compromisos. Catar, otro intermediario clave, condenó los ataques de Irán y llamó a retomar la diplomacia. El secretario general de la ONU, António Guterres, instó a 'tomar medidas inmediatas para desescalar' y reanudar el diálogo. Las declaraciones del presidente estadounidense impulsaron los precios del petróleo y el barril de Brent del mar del Norte subió hasta los 80 dólares durante la jornada. Fuente: Meganoticias
En un duelo envuelto en polémica por la participación del delantero Folarin Balogun, Bélgica arrolló este lunes 4-1 a Estados Unidos en Seattle y avanzó a los cuartos de final del Mundial 2026, donde se medirá a España. El Team USA alineó de inicio a su goleador Balogun, a quien la FIFA permitió jugar pese a haber sido expulsado en la ronda anterior, pero fue superado desde el inicio por una Bélgica extramotivada que le asestó una dolorosa goleada frente a la mirada en el palco de Gianni Infantino. La eliminación de Estados Unidos, que sigue a las de México y Canadá también en octavos de final, deja al Mundial sin ninguna de las tres selecciones anfitrionas. Tras 24 horas de una controversia que traspasó las fronteras del fútbol, la presencia sobre el césped de Balogun tuvo el efecto contrario al esperado por Estados Unidos. Los locales se empequeñecieron ante la furiosa salida de los Diablos Rojos e incluso se dispararon en el pie con un error en la salida del arquero Matt Freese que permitió a Bélgica avanzarse 3-1. Gianni Infantino, presidente de la FIFA, asistió desde el palco de Seattle a un juego completamente marcado por una insólita decisión de su organismo, que dejó en suspenso la sanción de un partido a Balogun por la tarjeta roja que vio en los dieciseisavos de final sin justificar la decisión y después de recibir una petición del presidente Donald Trump. Bélgica, que pugnó en los despachos para que se mantuviera la sanción a Balogun, se cobró una dulce revancha sobre el césped con un triunfo impulsado por un doblete de Charles De Ketelaere en los minutos 9 y 33. Los locales se acercaron con una diana de Malik Tillman en el 31 en una falta provocada por Balogun en la frontal del área. Pero Hans Vanaken agrandó de nuevo la ventaja en el 57 aprovechando el fallo catastrófico de Freese, que se dejó arrebatar la pelota fuera del área, y Romelu Lukaku culminó la paliza en el 90+3. Fuente: Meganoticias